La Justicia mexicana, expulsada por sus iguales
Por: Oscar Müller Creel
El Pabellón de Portugal, situado en el distrito del Parque das Nações de Lisboa; fue diseñado por el arquitecto Álvaro Siza Vieira, galardonado con el premio Pritzker se destaca por su cubierta de hormigón pretensado que asemeja «una hoja de papel apoyada sobre dos ladrillos» y que parece flotar sobre una amplia plaza ceremonial y crea un espacio impresionante, libre de columnas, ideal para eventos de gran envergadura. En este recinto se llevó a cabo la 68 Reunión Anual de la ”Unión Internacional de Magistrados”
Esa organización, se conforma por representantes de los jueces de 94 países, entre sus funciones se encuentra el proteger a los sistemas de justicia para la conservación de los principios de apoliticidad e independencia, como elementos fundamentales para preservar un sistema de jueces, que puedan resolver los casos sin otras injerencias que no sean más que lo que se ha probado y las normas jurídicas. Esto, porque es un Derecho Fundamental de todas las personas a ser juzgados por un tribunal independiente, pero también conformado por personas con conocimiento del derecho y los procedimientos. No hay independencia cuando el juez es susceptible a recibir directrices para resolver los casos, que no sean las pruebas y el derecho.
Un aspecto importante de la Independencia Judicial, se presenta en el hecho de que si son los jueces quienes deben interpretar las normas jurídicas, recae en ellos también la facultad de interpretar si los actos de las autoridades legislativas o ejecutivas se adecuan a la constitución, el poder judicial es el garante de que la norma máxima sea respetada y las sentencias que se llegan a dictar contra los otros poderes, rara vez son bienvenidas por estos.
Durante el sexenio de López Obrador, pudimos constatar multitud de ocasiones en que este se quejaba de las sentencias de la Suprema Corte, que daban al traste con sus proyectos por su inconstitucionalidad, recuerda mi apreciado lector aquella frase “no me vengan con que la ley es la ley”, en esta se resume la actitud del líder del movimiento que detenta ahora el poder en México. Este continuo roce entre la presidencia y el Poder Judicial, derivó en una propuesta de reforma que solo pretendía desmantelar al sistema de justicia, para tenerlo a disposición de los designios de la presidencia, pero debido a que, en aquel momento, no se tenía disposición del Congreso para establecer la reforma, esto no se vino realizando sino hasta el actual gobierno de Claudia Sheinbaum.
Volviendo al poder judicial mexicano es de notar que este se divide en los jueces de los 32 Estados y la Ciudad de México y los jueces federales. Los primeros han conformado un organismo, que les aglutina, al que se ha denominado “Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia” (CONATRIB), en redes no se puede encontrar la fecha en que se creó y ese dato tampoco brota de los Estatutos, pero si se observa que dentro de sus fines está el: “…consolidar la administración de justicia con base en los principios de imparcialidad, independencia, objetividad, excelencia y profesionalismo” y desarrollar la carrera judicial, es decir que quienes conforman el poder judicial sean personas que se han desenvuelto en ese ámbito.
El 28 de junio de 2024, se llevaba a cabo un Congreso convocado por la Cámara de Diputados, se le denominó “Diálogos nacionales sobre la Reforma al Poder Judicial” en este el presidente de CONATRIB, se manifestó a favor de la reforma mencionando, entre otras cosas, mencionó: que no se lesionaban los derechos de los trabajadores del Poder Judicial, que la justicia debe responder a las “Aspiraciones del pueblo” y el actuar de las personas juzgadoras debe ser democrático y que: “…la prioridad es el pueblo y la actuación de los servidores públicos debe basarse en los principios de no mentir, no robar y no defraudar”. El 16 de noviembre del mismo año, la CONATRIB, expresó, de nueva cuenta, su apoyo a la reforma judicial.
Al principio de esta plática les hablaba de la Unión Internacional de Magistrados, en la que México está representado por CONATRIB. En asamblea realizada a mediados del presente mes, en Lisboa, Portugal, se sometió a consideración el apoyo que el organismo mexicano realizó a favor de la Reforma Judicial, y la decisión fue tomada por una mayoría de 53 votos a favor y 14 en contra, resolviendo expulsar a la representación mexicana del organismo, puesto que se consideró que el apoyo otorgado a la reforma judicial, violentaba los principios del organismo internacional.
Estos principios violentados fueron los de independencia judicial y neutralidad política, así como la autonomía judicial y la designación por mérito, estimando que: avalar la destitución masiva y el voto popular vulnera la esencia de la función jurisdiccional.
Jueces independientes y profesionales, son elementos indispensables en el juego de poder de una sociedad democrática, pues son el dique que contiene los abusos de la presidencia y los legisladores. Si un grupo debilita a l poder judicial, es porque pretende ejercer el poder sin trabas y eso, no es en beneficio del pueblo, sino del propio autoritario que quiere hacer su voluntad contra el pueblo y sin el pueblo, del que brota todo poder soberano.
El Pabellón de Portugal, situado en el distrito del Parque das Nações de Lisboa; fue diseñado por el arquitecto Álvaro Siza Vieira, galardonado con el premio Pritzker se destaca por su cubierta de hormigón pretensado que asemeja «una hoja de papel apoyada sobre dos ladrillos» y que parece flotar sobre una amplia plaza ceremonial y crea un espacio impresionante, libre de columnas, ideal para eventos de gran envergadura. En este recinto se llevó a cabo la 68 Reunión Anual de la ”Unión Internacional de Magistrados”
Esa organización, se conforma por representantes de los jueces de 94 países, entre sus funciones se encuentra el proteger a los sistemas de justicia para la conservación de los principios de apoliticidad e independencia, como elementos fundamentales para preservar un sistema de jueces, que puedan resolver los casos sin otras injerencias que no sean más que lo que se ha probado y las normas jurídicas. Esto, porque es un Derecho Fundamental de todas las personas a ser juzgados por un tribunal independiente, pero también conformado por personas con conocimiento del derecho y los procedimientos. No hay independencia cuando el juez es susceptible a recibir directrices para resolver los casos, que no sean las pruebas y el derecho.
Un aspecto importante de la Independencia Judicial, se presenta en el hecho de que si son los jueces quienes deben interpretar las normas jurídicas, recae en ellos también la facultad de interpretar si los actos de las autoridades legislativas o ejecutivas se adecuan a la constitución, el poder judicial es el garante de que la norma máxima sea respetada y las sentencias que se llegan a dictar contra los otros poderes, rara vez son bienvenidas por estos.
Durante el sexenio de López Obrador, pudimos constatar multitud de ocasiones en que este se quejaba de las sentencias de la Suprema Corte, que daban al traste con sus proyectos por su inconstitucionalidad, recuerda mi apreciado lector aquella frase “no me vengan con que la ley es la ley”, en esta se resume la actitud del líder del movimiento que detenta ahora el poder en México. Este continuo roce entre la presidencia y el Poder Judicial, derivó en una propuesta de reforma que solo pretendía desmantelar al sistema de justicia, para tenerlo a disposición de los designios de la presidencia, pero debido a que, en aquel momento, no se tenía disposición del Congreso para establecer la reforma, esto no se vino realizando sino hasta el actual gobierno de Claudia Sheinbaum.
Volviendo al poder judicial mexicano es de notar que este se divide en los jueces de los 32 Estados y la Ciudad de México y los jueces federales. Los primeros han conformado un organismo, que les aglutina, al que se ha denominado “Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia” (CONATRIB), en redes no se puede encontrar la fecha en que se creó y ese dato tampoco brota de los Estatutos, pero si se observa que dentro de sus fines está el: “…consolidar la administración de justicia con base en los principios de imparcialidad, independencia, objetividad, excelencia y profesionalismo” y desarrollar la carrera judicial, es decir que quienes conforman el poder judicial sean personas que se han desenvuelto en ese ámbito.
El 28 de junio de 2024, se llevaba a cabo un Congreso convocado por la Cámara de Diputados, se le denominó “Diálogos nacionales sobre la Reforma al Poder Judicial” en este el presidente de CONATRIB, se manifestó a favor de la reforma mencionando, entre otras cosas, mencionó: que no se lesionaban los derechos de los trabajadores del Poder Judicial, que la justicia debe responder a las “Aspiraciones del pueblo” y el actuar de las personas juzgadoras debe ser democrático y que: “…la prioridad es el pueblo y la actuación de los servidores públicos debe basarse en los principios de no mentir, no robar y no defraudar”. El 16 de noviembre del mismo año, la CONATRIB, expresó, de nueva cuenta, su apoyo a la reforma judicial.
Al principio de esta plática les hablaba de la Unión Internacional de Magistrados, en la que México está representado por CONATRIB. En asamblea realizada a mediados del presente mes, en Lisboa, Portugal, se sometió a consideración el apoyo que el organismo mexicano realizó a favor de la Reforma Judicial, y la decisión fue tomada por una mayoría de 53 votos a favor y 14 en contra, resolviendo expulsar a la representación mexicana del organismo, puesto que se consideró que el apoyo otorgado a la reforma judicial, violentaba los principios del organismo internacional.
Estos principios violentados fueron los de independencia judicial y neutralidad política, así como la autonomía judicial y la designación por mérito, estimando que: avalar la destitución masiva y el voto popular vulnera la esencia de la función jurisdiccional.
Jueces independientes y profesionales, son elementos indispensables en el juego de poder de una sociedad democrática, pues son el dique que contiene los abusos de la presidencia y los legisladores. Si un grupo debilita a l poder judicial, es porque pretende ejercer el poder sin trabas y eso, no es en beneficio del pueblo, sino del propio autoritario que quiere hacer su voluntad contra el pueblo y sin el pueblo, del que brota todo poder soberano.